jueves, 24 de diciembre de 2015

Momentos estelares de la humanidad.

 [by google] 

Momentos estelares de la humanidad. 

I

¿Año 2015?:

'En Navidad. Mientras la gente normal es feliz de una manera un tanto despreocupada, los periódicos vaticinan la guerra, que efectivamente se declara esa misma noche.

Durante años las grandes potencias mantendrán las hostilidades, destruyendo con bombas las edificaciones, asesinando a los civiles con gases venenosos. Finalmente, cuando el enemigo está a punto de ser vencido, éste disemina un virus final, la enfermedad errante, que acabará con la mitad de los supervivientes'.


En referencia al film ‘Things to Come’ (‘Lo que vendrá’) dirigido por W. C. Menzies en 1936, con guion de H.G. Wells y basada en su novela ‘La forma de lo que vendrá’.
 
* * *

II

Pero será Macedonio Fernández en su ‘Museo de la Novela de la Eterna’ quien más nos embaucará en estos tiempos de turbación:

“Cuando un poco más tarde cayó la primera bomba atómica, la banda de Gillespie estaba ya lista para comenzar a actuar, y la catástrofe se reflejó en forma fantasmal en ´Things to come´, el Apocalipsis en jazz de Gil Fuller, presentado en la versión Parker-Gillespie, con sus frases convulsivas, precipitadas y moribundas."

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 Nota: Otra versión más amanerada (manierista quise decir)



miércoles, 14 de octubre de 2015

Lecciones de Finlandia.

A. A. Universidad de Helsinki [google]


La arquitectura finlandesa presenta, como no podía ser menos, rasgos particulares. Ha sido la Naturaleza, en su sentido más genérico, la que la ha determinado de manera más profunda.
Finlandia meridional es un bosque continuo de coníferas. Las edificaciones se construyen, con materiales naturales, en los claros de ese bosque. Por otro lado, la vida cívica de los países fríos tiende a llevarse al interior de los edificios, que exigen, además, un vigoroso control de la luz natural y de la climatología externa. Los edificios pueden verse como nacidos del exterior, de la energía viva de su entorno. Y aunque las construcciones tengan un papel activo en el paisaje, el lugar debe también actuar sobre el edificio. Esta relación entre arquitectura y naturaleza no hace más que confirmar la autonomía del lenguaje arquitectónico.
Pero también en la arquitectura finesa ha representado un papel trascendental la Cultura, etimológicamente considerada.
Ello se manifiesta principalmente, en el importante núcleo de arquitectos finlandeses adscritos, críticamente, al movimiento moderno, al que supieron dotar de rasgos específicos incardinados en muchos casos en la tradición, respetando suficientemente la historia de la arquitectura para no tener necesidad de copiar sus ideas formales sino la lógica estructural y espacial de la misma.
El caso paradigmático de Alvar Aalto, cuya figura se proyecta, con luces y sombras, sobre todo el panorama arquitectónico finlandés hasta nuestros días, nos pone de manifiesto como su primigenio naturalismo que caminaba hacia una organicidad abstracta, se transforma en una síntesis tensa entre formas orgánicas, articulaciones geométricas y soluciones espaciales que, a pesar de su manierismo, es un factor de influencia, por la especifidad de su lenguaje, reconocido por la mayoría de los arquitectos.

Pero la arquitectura sólo puede ser comprendida a través de sus propias realizaciones. Una fotografía no puede nunca atrapar la sensación real suscitada por el espacio arquitectónico, aunque puede transmitir la imagen de los elementos que constituyen dicho espacio.
De todas formas, la visita del fotógrafo representa un momento culminante para un edificio. Es como si la labor del arquitecto no acabara hasta que el fotógrafo haya realizado sus imágenes.
La fotografía arquitectónica debe basarse en una comprensión profunda y sensible de la esencia misma de la arquitectura y ser vehículo, a su vez, para la discusión y el debate real sobre la construcción del entorno.
Aún cuando en una muestra se trate de la visión personal de un buen fotógrafo, no deja de ser un amplio espectro de buena arquitectura que puede igualmente ser bien fotografiada. Ello puede contribuir a despojar a la arquitectura del tópico carácter mítico que a menudo lleva asociada.

  

jueves, 1 de octubre de 2015

Paleopolítica.

[by Google]

Lo que hay de natural en el hombre no pasa de ser una inadaptación y una vulnerabilidad. Como fracaso animal, el hombre es un marginado biológico.
En la remota vida de las hordas, o clanes, en el período más antiguo y nebuloso de la especie, comienza para los hombres la historia social de la domesticación humana, la distinción entre naturaleza y cultura ha de ser eliminada. La horda puede ser entendida como una incubación de la antinaturalidad que mantiene alejada la opresión de la vieja naturaleza con predominio del factor histórico-cultural. Con la protección de la horda, el homo sapiens evita los conflictos. En contraposición a la naturaleza hostil, la horda, modernizada en tribu, funciona como incubadora del homo sapiens en una comunidad humana,  previa a la polis, a la civitas, al imperio, figuras de la era agraria.
Desde la perspectiva de la domesticación humana, el peligroso fuera de la horda, la naturaleza inhumana ante la cual la horda generaba un espacio comunitario, se convierte paulatinamente, desde la era agraria, en un dentro hominizado por un dominio a través de la construcción –primero espontánea, pero después planificada– de habitáculos para el asentamiento definitivo.
El uso y conocimiento de los ciclos agrarios, desde los primeros asentamientos de ex tribus nómadas, proporciona la imaginaria fuerza para vincular con mayores niveles de cohesión social, a grandes grupos de un modo progresivo hasta formar un conjunto a gran escala llamado pueblo, nación, estado, sociedad, comunidad.
El instrumento más poderoso en la era de los grandes imperios es la política clásica, que tiene como objetivo formar un conjunto de hombres cohesionados en torno a una esfera de cosas comunes. Reunir a los ciudadanos bajo el vínculo social, es el elemento primordial para la transformación a gran escala de grupos humanos relativamente dispersos, bandas nómadas de cazadores-recolectores, en sistemas comunitarios de sedentarios animales políticos. El Estado es envoltura que se extiende sobre toda la polis, como espíritu común de la ciudad. El hombre comienza a ganar dominio en los centros urbanos de los imperios antiguos, donde se forma una minoría selecta en el arte del saber mandar y que culmina en una secesión respecto de la vieja naturaleza, que dará lugar a la actual secesión de los hombres respecto de los hombres.

Con razón dice Sloterdijk que la historia de las ideas políticas ha sido siempre una historia de las fantasías de la pertenencia a grupos y pueblos.

Vide:
· Sloterdijk, P.- En el mismo barco, ensayo sobre la hiperpolítica. Ed. Siruela. Madrid, 1994.
· Vásquez Rocca, A.- Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización. Ed. Institución Alfons el Magnànim, Colección Novatores, Nº 28. Valencia, 2008.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Benjamin, productivista [y IV].


           B) Otro tránsito que conduce al desbordamiento, es el conduce desde la fotografía al fotomontaje, que mostraría cuál es el sentido político del procedimiento del artista, una desublimación de su labor, identificada con el trabajo, el cual deviene así tanto sujeto productivo como objeto de representación de la obra. La vinculación progresiva de la tarea del arte con el trabajo obrero se encuentra en la articulación que se produce por medio de una invención técnica, de una innovación en el aparato de producción. El autor se inserta en las relaciones de producción que son el objeto de su trabajo, operando en el interior de un aparato de producción que modifica mediante una invención técnica.
Ciertas fronteras de la vanguardia histórica hacen surgir así, escribe Expósito, una inviabilidad de orden racional, cual es que la desconexión progresivamente más radical del signo con respecto a su referente permite romper el ilusionismo con el que la obra aurática envuelve al espectador, para pasar a mostrarle la evidencia de la obra como un artefacto material que no representa sino que pertenece al orden de la realidad. La radicalización de los procedimientos, el rechazo completo de la representación llevan al arte a girar sobre sí tautológicamente, la única realidad material con la que el espectador conecta a través de la obra no es sino estrictamente la obra de arte como constructo material. La superación de tal contradicción sólo puede darse mediante un cambio de paradigma fuera de la lógica interna de los procedimientos tautológicos de la fase de laboratorio de la vanguardia.
La vanguardia adoptó entonces nuevas metodologías, ya que se trataba de soluciones para ese cambio de paradigma. Por ejemplo, para atravesar el umbral de su paradójica tautología, se pueden citar tres:
1.- El desbordamiento del 'marco' de la obra de arte para pasar a hacer del arte una actividad colectiva.
2.- La incorporación de fragmentos de la realidad en la superficie bidimensional del cuadro, a partir del ‘fotomontaje’, como una forma de realismo antinaturalista.
3.- La producción de artefactos, dispositivos y acontecimientos habitables por el sujeto-espectador, cuya finalidad es la transformación de la subjetividad colectiva en un sentido emancipatorio, incluso mediante la efectuación de un arte sin obras.
La vanguardia, en definitiva, superaría el límite de su fase de laboratorio, para pasar a hacer del arte una práctica que evolucionaría en el interior del siguiente diagrama propuesto por Expósito:


[*] Vide Walter Benjamin, productivista. Marcelo Expósito. Ed. Consonni. Bilbao, 2013.


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